viernes, 2 de marzo de 2012



Me pregunto qué destino hubiera tenido si no hubieras estado aquí. Estoy segura de que el ocaso continuaría abatiéndonos y como vagabundos errantes proseguríamos envueltos en una nube de oscuridad que latiría y retumbaría en el más profundo de nuestro ser. De MI ser.
Sin la presencia de tu cuerpo mi mente carecería de sosiego; carecería, también de la capacidad de perpetrar las líneas que (espero) puedas leer. Noche a noche al terminar exhausta me pregunto: ¿qué es alguien si no es por otro alguien? ¿Es posible admitir que somos solos o eso es una falacia y solo somos en tanto estamos con otros?
Hoy al finalizar el día me di cuenta de tu importancia; pude ser (finalmente) consciente de que sin tu presencia yo nada sería. ¿Hubiera habido alguien a quien le hubiera podido contar lo que me sucedía con total sinceridad sin que desestimara la preocupación? ¿Me pregunto, casi al borde de la locura, si es que hubiera podido compartir las risotadas que solemos tener juntos con alguien que no seas tu? ¿Las melancólicas páginas escritas que nunca quisimos que estuvieran en blanco hubieran sido las mismas si tu no hubieras estado?
Sé que durante mucho tiempo en las noches nuestras mentes han tratado sin exito engañar con un monólogo, con un aplauso, al temor más grande que puede atacar a un ser humano; mas ya no hay más derroche de pesadumbre bajo nuestras alas. Es por eso que hoy, en estas pobres líneas, te agradezco el tiempo que estuvimos y estaremos juntos, te agradezco los momentos compartidos; te agradezco las mañanas y los crepúsculos, tu escuchar, tu ver, tu sentir, tu querer, tu existir. Tú.
TQM A.C

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