domingo, 26 de febrero de 2012

olvidar y perdonar



Cuando te hacen algún daño terrible o que de plano sientes que es "imperdonable" la mayoría de las veces uno comienza a ponerse en el papel de Dios y pensar si perdonas o no, pero la realidad es que no somos nadie para no perdonar, nadie es perfecto y también hemos hecho sufrir.

Cuando la rabia nos consume y el dolor nos endurece, es muy normal que no podamos perdonar no podemos ser benevolentes ante alguien que nos causó un dolor profundo o una traición, es perfectamente normal tomar tu tiempo y decir no, lo siento pero todavía no te perdono. A lo que quiero llegar con esto es que perdonar está en uno, tanto tienes que perdonar a la persona que te dañó porque el rencor te consume, o te tienes que perdonar a ti mismo por lo que has hecho.

Guardar un sentimiento negativo tanto tiempo y tan fuerte no le cae bien a nadie, de hecho estoy convencida que este tipo de conflictos te enferman y en la mayoría de los casos de rencor extremo, en lo personal sí creo que se desarrolla en enfermedades graves.

Todos en este mundo tienen obligación de perdonar y derecho a ser perdonados, no importa cuánto te dañaron, aunque haya sido algo espeluznante, ¿por qué? Pues es de humanos perdonar ya que es de humanos equivocarse. Porque es tu forma de superarlo, si encuentras paz interior y eres capaz de perdonar, eso tan horrible que te han hecho, es tu oportunidad de empezar de nuevo y nada tiene que ver con la persona que te dañó. Tienes que dejar que tu dolor cicatrice y te permita seguir viviendo, te permita avanzar y ver que aún sigue tu vida, el rencor es un lastre que sólo envenena el alma.

¿Olvidar? Es otra historia, ahí es la constante memoria que nos pica y nos molesta, ese recuerdo que no puedes soltar, y que te tortura, que si no lo logras sacar, alguien te tiene que ayudar y no poder olvidar creo que es lo que te hace romper con alguien, ¿por qué? Porque estás repitiendo la escena de la tortura, entonces ¿cómo quieres empezar bien? Se vale no poder hacerlo o necesitar la distancia, incluso hay psiquiatras dedicados a ayudarle a las personas a olvidar, y no atañe a los agresores, es porque una persona está casada con su tormento.

Justo aquí la diferencia entre estas dos cosas: cuando tu amor o tu cariño puede más que lo que te han hecho, cuando tus heridas sanan con el cariño que tienes y que la otra persona honestamente te ofrece de todo corazón. Perdonar es en pocos instantes, olvidar ya se ve mucho más probable si cada minuto, cada día lo dedicas a olvidar el daño que en su momento parecía tan irreparable.

Perdonar debes de hacerlo, toma tu tiempo, y hazlo de corazón pero siempre perdona, es la única forma de emprender el duro camino a olvidar y ese sí es un reto que muchos no alcanzan.

Me di cuenta que te perdone y lo mejor que te olvide.

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